Embolización de Malformación Arterio-Venosa (MAV) Cerebral

Una Malformación Vascular es una proliferación anormal de vasos sanguíneos.

Normalmente, las arterias, suministran sangre rica en oxígeno a los tejidos y están interconectados con las venas, que se llevan la sangre sin oxígeno hacia el corazón y los pulmones. Entre las arterias y las venas, se encuentran los capilares (que son una red de vasos muy pequeños), que proporcionan oxígeno a las células y separan las arterias de las venas.

En el cerebro las malformaciones vasculares de alto flujo restringen o alteran el flujo sanguíneo y se asocia con la degeneración de las neuronas; Pueden ser de 2 tipos:

  1. Malformaciones Arterio-Venosas (MAV): donde una o más arterias se comunican a través de un grupo de vasos anormales y dilatados llamado nido, con una o más venas que lo drenan. No existen capilares.

  1. Fístulas Arterio-Venosas: Una arteria se comunica directamente con una vena, no existiendo capilares ni nidos vasculares.


Esta conexión anormal de vasos con distintas presiones produce que la sangre fluya mucho más rápido por esta malformación donde no existe resistencia al no existir los capilares, pudiendo producir:
- Que estos vasos agrandados y con paredes delgadas se rompan y produzcan una hemorragia intracerebral, con un cuadro agudo y grave.
- Que territorios vecinos del cerebro a esta malformación de vasos, reciban menos sangre –robo vascular- que puede causar alteraciones neurológicas.

Lamentablemente cuando no han sangrado, suelen cursar asintomáticos, pudiendo solo el 12% presentar alguno de los siguientes síntomas en distintos grados de severidad:
Disminución de la sensibilidad en cualquier parte del cuerpo
Dolor de cabeza
Debilidad muscular en cualquier parte del cuerpo
Convulsiones
Cambios en la visión
Disminución del estado de conciencia
Mareos o Vértigo
Ruidos o zumbidos en el oído
Párpado caído
Parálisis facial
Desmayos
Deterioro del sentido del olfato
Deterioro del lenguaje.

Cuando los MAV dan síntomas, suelen estar relacionados con una hemorragia cerebral, una emergencia neurológica grave. 50-75% de los pacientes con una MAV recién serán diagnosticados después de una hemorragia.

La Panangiografía Cerebral es la herramienta diagnóstica más importante, pues no solo proporciona información importante acerca de la ubicación y tamaño, sino que además nos muestra las características vasculares de la lesión, distinguiendo exactamente los vasos arteriales o pedículos que lo alimentan y las venas que lo drenan, ubicándolo en la clasificación de Spetzler-Martin.

Hay 3 tipos de terapia para una MAV cerebral, actualmente a nivel mundial, dependiendo del caso, se recomienda para mayor efectividad la terapia en combinación:

- La cirugía abierta, en la que se deberá abrir el cráneo para acceder al cerebro y abordar la lesión.

- La radiocirugía, solo para lesiones menores de 3 cms de diámetro, en la que se utiliza un haz de radiación para formar tejido cicatrizal que bloquea la MAV.

- La Embolización endovascular

Este procedimiento se realiza mediante cateterismo vascular, introduciendo un catéter guía hasta la arteria carótida interna, y por dentro de este pasará una microcatéter que es de muy delgado y flexible, con el cual es fácil y bastante seguro navegar por dentro de los vasos sanguíneos a través de mapas vasculares de la anatomía vascular del mismo paciente en tiempo real.

Una vez que nos encontramos bien posicionado en la arteria que viene alimentando a la malformación vascular, lo cual se corrobora en distintas incidencias, se procede a inyectar una sustancia pastosa que se solidifica en contacto con la sangre, la cual y llenará y se acomodará en estos vasos anómalos, ocluyéndolos. El procedimiento continúa hasta tapar todos los vasos posibles que alimentan la lesión.

Posterior a la oclusión de la MAV, el flujo se reestablece por las arterias cerebrales sanas, llegando adecuadamente el flujo cerebral.

 

En estas imágenes se aprecia la imagen previa a la embolización, donde se opacifica una MAV de alto flujo, al cateterizarla se ocluye con el material descrito, lo que permite la redistribución del flujo. En el control posterior se aprecia el llenado radiopaco del material embolizante en la zona de la MAV.

Existe la posibilidad de cerrar completamente la malformación arteriovenosa cuando esta es pequeña.

Cuando la malformación arteriovenosa es muy grande, requiere de repetidas sesiones. Puede haber una marcada disminución en su tamaño para luego complementarla con Cirugía abierta o con radiocirugía. Después de la embolización, la cirugía o resección se realiza con mayor facilidad, pues se ha eliminado o reducido el tamaño de la MAV y se ha reajustado la circulación, por lo que en la eventual cirugía habría menor sangrado, disminución de complicaciones y considerable menor tiempo necesario de la cirugía, siendo todo esto favorable para el paciente.

Información Adicional

- Estar en Ayunas, mínimo 6 horas antes del procedimiento
- Continuar con su medicación habitual, incluso el día del procedimiento.
**Si estuviera en tratamiento con Anticoagulantes: Suspenderlos 05 días antes del procedimiento.
- Acudir 30 minutos antes de la cita programada, acompañado de un Familiar y /o Responsable.
- Llevar los Estudios de Imágenes con los que fue evaluado (Tomografía, Resonancia, Ecografía, etc.)
- En caso el/los día(s) previo(s) presente malestar general, problemas respiratorios gástricos o urinarios, como signos de infección o descompensación, favor comunicarse a la Institución, para ser evaluada o postergar el procedimiento.

En los procedimientos mínimamente invasivas de Radiología Intervencionista, se cuenta con un un médico anestesiólogo en el equipo médico, quien brinda una Sedación consciente monitorizada. Esta se administra mediante una vía endovenosa periférica, donde el paciente estará adecuadamente monitorizado en sus funciones vitales y sedado de manera suficiente que no sienta ningún tipo de dolor ni molestia durante el procedimiento.

Asimismo, el médico radiólogo intervencionista aplica anestesia local con una aguja muy pequeña en la zona donde se realizará la punción.

La gran diferencia con cualquier cirugía convencional, es que no usamos Anestesia General, evitando así los grandes riesgos que ésta puede conllevar.

- Una vez terminado el procedimiento, se realiza una compresión moderada durante 10 a 15 minutos en la zona de punción (generalmente la arteria femoral derecha) a nivel de la ingle, y se le coloca un parche compresivo, debiendo mantener la pierna estirada por un mínimo de 6 horas, para evitar el sangrado y posteriores hematomas,
- Luego pasará a una sala de reposo donde permanecerá aprox 2 horas.
- Debido a la Anestesia, recién podrá ingerir dieta blanda 3 horas después del procedimiento, y dieta completa a partir del día siguiente.
- Dependiendo del procedimiento, se requiere hospitalización solo por la primera noche, para observación.
- Al día siguiente debe reiniciar la medicación que consumía de manera regular y agregar la medicación que se indicara.
- Debe beber mucho líquido para que la sustancia de contraste sea eliminada más fácilmente.

Contamos con una sala de Hemodinámica exclusivamente para procedimientos Vasculares, donde se realizan los procedimientos de Radiología Intervencionista con los más altos estándares de asepsia y con una significativa variedad de materiales para realizar exitosamente complejos procedimientos vasculares.

Utilizamos la técnica de Seldinger, donde ingresamos con una aguja al vaso sanguíneo, y a través de ella, introducimos una guía  (alambrito fino metálico con punta blanda) a la profundidad del vaso, luego retiramos la aguja y podemos ingresar cualquier tipo de catéter (pequeño tubo con diferentes curvas dependiendo del vaso que se quiera abordar) por la guía para navegar por cualquier vaso sanguíneo.

Desde el catéter se inyecta la sustancia de contraste (actúa como un colorante que pinta los vasos sanguíneos) que permite visualizarlos mediante la Fluoroscopía (que son las imágenes de rayos X en tiempo real).

En cada Sala de Intervención contamos con un equipo de Rayos X especial llamado Angiógrafo que cuenta con importantes propiedades:

1) Sustracción Digital, lo cual nos permite:
- Tomar varias placas o imágenes por segundo,
- Retirar o sustraer las estructuras óseas para poder ver más claramente los vasos sanguíneos,
- Realizar mapas vasculares, que nos indica el camino por el cual debemos navegar con el catéter.
- Utilizar diversas modalidades para obtener la mayor información de cada lesión vascular.

2) Arco en C
- Gira alrededor del paciente, evitando que se lo tenga que estar movilizando.
- Permite cualquier angulación para estudiar cualquier tipo de lesión.

3) Mesa
Permite, en combinación con el Arco en C, moverla en todas las direcciones.

Asimismo, el acceso vascular suele realizarse con Ecografía Doppler, siendo muy preciso el acceso al vaso sanguíneo.

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