Terapia Celular en Cirrosis Hepática

El hígado es esencial para mantener al organismo en equilibrio. Sus funciones son eliminar y neutralizar toxinas de la sangre, producir agentes inmunitarios para controlar las infecciones, factores de coagulación, bilis para ayudar a absorber las grasas y vitaminas solubles en grasa.

La Cirrosis consiste en el reemplazo del tejido hepático sano por tejido cicatricial que bloquea el flujo de sangre a través de este, impidiendo que funcione adecuadamente.

El hígado forma nódulos delimitados por tejido fibroso. La funcionalidad de estos nódulos no es igual a la del hígado normal.

Las características clínicas derivan de las alteraciones morfológicas y generalmente reflejan la severidad del daño hepático y no reflejan la etiología de la enfermedad subyacente.

La cirrosis tiene muchas causas. En general, las causas más comunes son el alcoholismo y la hepatitis C, estas dos son las responsables de alrededor del 80% de los casos de cirrosis en países industrializados. En Perú la primera causa es la Hepatitis B.
Estas enfermedades pueden o no producir Cirrosis, lo cual se produciría posterior a años de evolución.

Al inicio de la enfermedad la persona no experimenta síntomas. Sin embargo, a medida que el tejido cicatricial reemplaza las células sanas, la función del hígado comienza a fallar y la persona puede tener una combinación de agotamiento, fatiga, falta de apetito, náuseas y debilidad.

A medida que avanza la enfermedad, se suman los síntomas principales:
-Coloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos (Ictericia), debido a la acumulación de la bilis en la sangre cuando el hígado no es capaz de eliminar bien la bilis.
-Picazón en el cuerpo (Prurito).
-Sangrado por disminución de la producción de las sustancias necesarias para que la sangre coagule, puede tener moretones o sangrar con facilidad. Las palmas de las manos pueden estar enrojecidas y moteadas (Eritema palmar)
-Acumulación de líquido en el abdomen (Ascitis) o en las piernas (Edema)
-Vómitos con sangre o negros, por ruptura de venas en la parte baja del esófago (Varices esofágicas)
-Hipersensibilidad (sensibilidad aumentada) a los medicamentos, provocada por mal funcionamiento del hígado.
-Encefalopatía o cambios del estado de conciencia, los que pueden ser sutiles (confusión) o profundos (coma).

Normalmente, la sangre de los intestinos y del bazo es transportada al hígado por la llamada vena porta.

Al estar el tránsito alterado en el hígado cirrótico, la sangre fluye más lentamente por la vena porta, aumentando su presión. Esta afección se conoce como hipertensión portal.

La sangre de los intestinos y del bazo se acumula en las venas del estómago y del esófago, aumentando su tamaño (várices esofágicas) Tienen paredes delgadas y la presión dentro de ellas es alta, siendo propensas a romperse, pudiendo causar una hemorragia mortal. También se pueden formar várices en la pared abdominal y en las venas rectales (hemorroides).

Una Biopsia Hepática confirmará el diagnóstico, en la cual se toma una pequeña muestra de tejido del hígado y se envía para estudio por el médico patólogo quien lo examina bajo un microscopio para ver si tiene cicatrizaciones u otros signos de la enfermedad.

El daño que produce la cirrosis en el hígado no se puede revertir, pero con diversos tratamientos se puede detener o retrasar el avance de la enfermedad y reducir las complicaciones.

Cuando las complicaciones no se pueden controlar o cuando el hígado está tan dañado a causa de las cicatrizaciones que deja de funcionar por completo, es necesario realizar un Trasplante Hepático, lamentablemente sólo un pequeño porcentaje se beneficia por la insuficiente cantidad de donantes, por problemas de histocompatibilidad, y por la infraestructura requerida.

Para la Hipertensión portal puede realizarse un TIPS en el cual de forma percutánea se ingresa por la vena yugular del cuello, navegando hacia las venas hepáticas, donde se realiza un puente hacia la vena porta, para derivar la sangre y de esa manera aliviar la hipertensión portal.

Existen estudios en la actualidad que muestran cómo las Células Madre pueden regenerar el tejido hepático y por consiguiente mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Es interesante referir que desde finales de la década de los noventa, varios estudios se han realizado para demostrar y optimizar la supuesta capacidad de las células madre adultas de la médula ósea, para generar células hepáticas (hepatocitos) maduras y funcionales. Esta célula madre se caracteriza por su plasticidad célula, que consiste en la capacidad para auto renovarse y su habilidad para dar origen a poblaciones de células diferenciadas; esto se llama “plasticidad celular”.

En la mayoría de las veces los hepatocitos maduros pueden producir varias divisiones celulares y son responsables para el reemplazo de las células hepáticas. Sin embargo también existen las células madre hepáticas y se conocen como “células ovales “, que pueden dar origen a hepatocitos y células del epitelio ductal biliar, por lo tanto se dice que las células ovales pueden constituir el compartimiento de células madre hepáticas.

Las células madre son inyectadas mediante un catéter en las arterias del hígado y en la circulación portal. Asimismo, hemos sido pioneros a nivel mundial en agregar una técnica al procedimiento, y realizar una infusión a través de otros acceso, rigiéndonos sobre ciertas innovadoras pautas.

 

Información Adicional

- Estar en Ayunas, mínimo 6 horas antes del procedimiento
- Continuar con su medicación habitual, incluso el día del procedimiento.
**Si estuviera en tratamiento con Anticoagulantes: Suspenderlos 05 días antes del procedimiento.
- Acudir 30 minutos antes de la cita programada, acompañado de un Familiar y /o Responsable.
- Llevar los Estudios de Imágenes con los que fue evaluado (Tomografía, Resonancia, Ecografía, etc.)
- En caso el/los día(s) previo(s) presente malestar general, problemas respiratorios gástricos o urinarios, como signos de infección o descompensación, favor comunicarse a la Institución, para ser evaluada o postergar el procedimiento.

En los procedimientos mínimamente invasivas de Radiología Intervencionista, se cuenta con un un médico anestesiólogo en el equipo médico, quien brinda una Sedación consciente monitorizada. Esta se administra mediante una vía endovenosa periférica, donde el paciente estará adecuadamente monitorizado en sus funciones vitales y sedado de manera suficiente que no sienta ningún tipo de dolor ni molestia durante el procedimiento.

Asimismo, el médico radiólogo intervencionista aplica anestesia local con una aguja muy pequeña en la zona donde se realizará la punción.

La gran diferencia con cualquier cirugía convencional, es que no usamos Anestesia General, evitando así los grandes riesgos que ésta puede conllevar.

- Una vez terminado el procedimiento, se realiza una compresión moderada durante 10 a 15 minutos en la zona de punción (generalmente la arteria femoral derecha) a nivel de la ingle, y se le coloca un parche compresivo, debiendo mantener la pierna estirada por un mínimo de 6 horas, para evitar el sangrado y posteriores hematomas,
- Luego pasará a una sala de reposo donde permanecerá aprox 2 horas.
- Debido a la Anestesia, recién podrá ingerir dieta blanda 3 horas después del procedimiento, y dieta completa a partir del día siguiente.
- Dependiendo del procedimiento, se requiere hospitalización solo por la primera noche, para observación.
- Al día siguiente debe reiniciar la medicación que consumía de manera regular y agregar la medicación que se indicara.
- Debe beber mucho líquido para que la sustancia de contraste sea eliminada más fácilmente.

Contamos con una sala de Hemodinámica exclusivamente para procedimientos Vasculares, donde se realizan los procedimientos de Radiología Intervencionista con los más altos estándares de asepsia y con una significativa variedad de materiales para realizar exitosamente complejos procedimientos vasculares.

Utilizamos la técnica de Seldinger, donde ingresamos con una aguja al vaso sanguíneo, y a través de ella, introducimos una guía  (alambrito fino metálico con punta blanda) a la profundidad del vaso, luego retiramos la aguja y podemos ingresar cualquier tipo de catéter (pequeño tubo con diferentes curvas dependiendo del vaso que se quiera abordar) por la guía para navegar por cualquier vaso sanguíneo.

Desde el catéter se inyecta la sustancia de contraste (actúa como un colorante que pinta los vasos sanguíneos) que permite visualizarlos mediante la Fluoroscopía (que son las imágenes de rayos X en tiempo real).

En cada Sala de Intervención contamos con un equipo de Rayos X especial llamado Angiógrafo que cuenta con importantes propiedades:

1) Sustracción Digital, lo cual nos permite:
- Tomar varias placas o imágenes por segundo,
- Retirar o sustraer las estructuras óseas para poder ver más claramente los vasos sanguíneos,
- Realizar mapas vasculares, que nos indica el camino por el cual debemos navegar con el catéter.
- Utilizar diversas modalidades para obtener la mayor información de cada lesión vascular.

2) Arco en C
- Gira alrededor del paciente, evitando que se lo tenga que estar movilizando.
- Permite cualquier angulación para estudiar cualquier tipo de lesión.

3) Mesa
Permite, en combinación con el Arco en C, moverla en todas las direcciones.

Asimismo, el acceso vascular suele realizarse con Ecografía Doppler, siendo muy preciso el acceso al vaso sanguíneo.

"Me han atendido muy bien, y ahora yo me siento bastante mejor."

JoseG.R

Cirrosis Hepática

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